La decisión de adjudicar el contrato surge a raíz de la finalización del ciclo operativo del sistema Helios 2 y la sustitución por el sistema francés CSO.
Entre 2021 y 2022, las Fuerzas Armadas españolas recurrieron a los servicios comerciales de Maxar para obtener imágenes sin restricciones de difusión durante el período intermedio entre el fin de Helios 2 y la plena operatividad del CSO.